¿Podría ser yo acaso
el sueño de tu pelo,
las jarcias que te aguantan
en tu intenso destello
y el mar que te procura
tu desnudez de viento?
¿Podría ser yo esa lumbre
que arde en mil momentos
sobre tus ojos capitanes,
o el calor que prende lento
sobre la piel amable
de tu velamen enhiesto?
Si pudiera ser tuyo
como nadie en el mundo
y llevarme, arbolado,
gallardete en tu cofia.
Si pudiera ser tuyo
como el tiempo presente:
yo que puedo vivir
del aire que respiras
de la luz que proteges,
del cielo que te cubre.

1 comentario:

carmensabes dijo...

Wauuu, exelente....tocando el alma...